El logotipo que transformó un canal de televisión

¡Qué locura! O algo parecido dirían los millenials nacidos después del 2.000 si vieran hoy “Hablando se entiende la basca” (¿Una señora de Bilbao con falta de ortografía?), “Makinavaja”, el “Telecupón”… la programación de las televisiones en la década de los 90 daba lo que daba y aunque ni siquiera soñábamos con Youtube, por fin teníamos más de dos canales para elegir.

Un soplo de aire fresco y de fiesta fue Telecinco, que marcó en sus inicios un estilo con sabor a Italia que entretuvo a millones de españoles a ritmo de “Mamachicho” llegando a ser la cadena privada con más cuota de pantalla, sólo superada por la todavía “potencia omnipresente” TVE.

Sin embargo, Telecinco sabía que aquel frenesí repleto de bailarinas y escotes tendría que desaparecer para reconvertirse y qué mejor forma de hacerlo que dando un giro a la imagen corporativa para ofrecer una nueva programación en los últimos coletazos de la década.

Y aquí entra en escena nuestro Director Creativo, Ángel Luis Sánchez, que por aquel entonces trabajaba en una de las agencias invitadas al concurso para el rediseño de la imagen de Telecinco.

En el concept puedes ver cómo fue el proceso (es un resumen, entre medias de cada paso hay muchas horas y muchos garabatos más) Ángel Luis trabajó durante semanas en la idea y por aquellos años todo era un proceso de pura artesanía.

CONCEPT LOGO TELE5

El briefing imponía alejarse de cualquier reminiscencia de destape y años anteriores ya que la cadena buscaba un impulso y un crecimiento basado en una programación repleta de ficción, magazines e informativos renovados.

Para ello, qué mejor que empezar por mirarla… y fue un ojo el primer paso y la inspiración para llegar al logotipo definitivo. ¿No te habías dado cuenta de que el logo es un ojo? Tranquil@, le ha pasado a mucha gente.

Lo interesante es el proceso en que la idea surge y la mitad de un ojo se convierte en un número 5 y todo funciona. Después aún queda mucho trabajo por hacer… terminar de definir las formas, los ángulos, cuidar los detalles, elegir colores (todo un trabajo en sí) y presentarlo al cliente…

En este sentido el logo traía un concepto potente asociado al ojo que acompañaba al rediseño de la imagen y se convertiría en la campaña de la cadena. No es nada más ni nada menos que algo tan sencillo y redondo como “Mírame” con el que llamar al espectador, impactarle y reforzar al propio logotipo.

El éxito no pudo ser mayor, un sí rotundo del cliente al ver la nueva imagen del canal que comenzaba a proyectar una nueva visión y un espíritu que, aunque ha ido mutando con los años, mantiene la esencia de aquel logotipo de nuestro Ángel.

 

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